Ojo: sólo estamos hablando de un mecanismo de apoyo. Si el ayuno se
prolonga, el organismo no puede instalarse permanentemente en esta fase. La
pérdida de proteínas constante acarrearía consecuencias desastrosas e
incompatibles con una sobrevivencia sana y prolongada. Con el único fin de
preservarnos (sanos, guapos e inteligentes), a través de todos los millones de
años de la evolución humana, nuestro organismo ha seleccionado y programado en
nuestros genes, una estrategia más robusta, más duradera y, energéticamente,
más eficaz: la cetogénesis.
Comentarios